No sé diferenciar bien lo que se siente cerrar una etapa.
Nostalgia por lo que no va a volver,
ansiedad por lo que vendrá,
valor por haber tomado decisiones importantes,
risa de pensar en lo que ayer no te dejaba dormir y tan bien supiste resolver,seguridad de andar pero miedo a equivocarse,
ganas de seguir y ganas de quedarse..
Lo bueno es no arrepentirte de nada. Aprender de absolutamente todas y cada una de las experiencias vividas.
Sentirse orgulloso con lo logrado, saber que pusiste lo mejor de vos, que te esforzaste y que alcanzaste tu objetivo.
Saber que detrás de cada línea de llegada, hay otra línea de partida.
Y el viaje vuelve a comenzar.
Ansiedad, ganas, voluntad, alegría, curiosidad, dudas, miedos, fracasos, volver a intentar y triunfar, seguir viviendo, seguir aprendiendo.
Qué satisfactorio es cumplir un ciclo y sentarte a mirar el camino andado. Te llevás alegrías, decepciones, risas, tristezas, logros. Y de todo eso, de los momentos gratos y de los malos momentos, experiencia y aprendizaje.
Ojalá nunca deje de contemplar, cada vez que cierro una etapa, todo lo que fui capaz de lograr, y volver a confirmar que yo puedo.
Me llevo mucho de ustedes.
Gracias por dejarme equivocarme,
y aprender todos los días un poco.

No hay comentarios:
Publicar un comentario